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Columna
MARTHA LUCÍA NOGUERA, PRESIDENTA DEL CAPÍTULO COTELCO CARTAGENA
“Con una competencia tan exacerbada, no perder ocupación es una maravilla”

La presidenta del Capítulo Cotelco Cartagena, Martha Lucía Noguera, se refirió a la situación de la hotelería en Cartagena de Indias, cuyo factor de ocupación tuvo un leve aumento el año pasado, manteniéndose por encima de la media nacional. La directiva destacó el crecimiento del mercado internacional, que hoy representa el 53% de la ocupación del Capítulo, pero llamó la atención por la escasez de recursos del distrito para respaldar actividades de promoción. Asimismo, señaló que problemáticas como la informalidad y el cobro abusivo a los turistas son asuntos de voluntad política: "Si los controles no son permanentes, no pasa nada", afirmó.

-¿Cómo está la oferta hotelera de Cartagena actualmente?
-Según cifras del Sistema de Información Turística de Cartagena (Sitcar), entre 2008 y 2016 la oferta de habitaciones hoteleras en la ciudad se incrementó un 54%, pasando de 8.500 a 13.110 habitaciones. Hoy existen 400 establecimientos de alojamiento y hospedaje, con 13.110 habitaciones y alrededor de 28.300 camas. En cuanto a Cotelco, contamos con 66 hoteles afiliados, lo que equivale a 4.130 habitaciones.

-Respecto al año pasado, ¿cómo le fue a la hotelería en Cartagena?
-En términos de ocupación, los resultados para Cartagena fueron positivos si comparamos 2016 con 2015. Los hoteles del Capítulo tuvimos una ocupación del 60,4% en 2015, mientras que al año siguiente fue del 61,29%. No es mucho, pero si tenemos en cuenta la competencia tan exacerbada que existe hoy en la ciudad, no perder ocupación es realmente una maravilla. Lo propio ocurre con la ocupación general del destino, que en 2016 fue del 65%. En ambos casos nos situamos por encima de la media nacional, que el año pasado fue del 55,46%. Es que, a pesar de que todos los años entran nuevos hoteles y habitaciones, tengo que decir que en Cartagena todavía no hemos sentido una caída de la ocupación como resultado de una mayor oferta hotelera.

-¿A qué atribuye este buen comportamiento?
-Creo que son varios factores. En primer lugar, el crecimiento de la conectividad aérea ha sido fundamental; cada vez tenemos más vuelos internacionales directos llegando a la ciudad. En enero de este año comenzó a operar Latam Airlines, proveniente de Lima; un vuelo que opera con tres frecuencias semanales y nos permite conexiones con mercados suramericanos tan relevantes para Cartagena como Argentina y Chile. Además, en marzo se sumó el vuelo Cartagena-Ámsterdam operado por KLM, lo que significó el cumplimiento de un sueño de muchos años: contar con conectividad directa hacia Europa. Este año se nos abren puertas muy importantes para llegar a mercados que nunca hemos tocado. Hace poco recibimos también la buena noticia de que, a partir de diciembre, American Airlines tendrá un vuelo diario proveniente de Miami. Entonces, evidentemente la llegada de nuevos aviones es lo que nos da un respiro y nos garantiza que no se nos caiga la ocupación. En segundo lugar, hay que decir que la apertura de hoteles internacionales es un factor importantísimo para el buen comportamiento del sector; marcas reconocidas como Hyatt, Hilton y Meliá le dan un gran soporte al destino, ya que colocan a la ciudad en un plano mundial y contribuyen a su posicionamiento internacional.

-A propósito, ¿cómo está el mercado internacional para Cartagena?
-Está creciendo de una manera significativa año contra año. Si en 2016 la cantidad de pasajeros nacionales creció un 10% respecto a 2015 -lo cual tiene que ver con algunas nuevas frecuencias aéreas-, en términos internacionales el crecimiento del año pasado fue del 18,9%. Es decir, pasamos de 231.918 pasajeros en 2015 a 275.855 en 2016, todos ingresados por el aeropuerto Rafael Núñez; además de los que provienen de Bogotá. Hoy para Cotelco la composición de los huéspedes es 53% internacional y 47% nacional. En años anteriores el porcentaje era mucho menor para el internacional. El turismo internacional ha venido creciendo de manera muy importante y eso tiene una explicación: el esfuerzo que ProColombia hace para promover el país y el proceso de paz, que ha sido un factor definitivo. La percepción de seguridad es un tema prioritario para el turismo internacional.

-¿Cuáles son los principales mercados emisores?
-Estados Unidos, Brasil, Argentina, Chile y Perú son desde hace algunos años los principales emisores hacia Cartagena. Vamos a ver qué sucede ahora con el vuelo de KLM, que podría traernos una nueva composición de viajeros y una mejora en los indicadores de pasajeros provenientes de Europa, porque el turismo de España ha estado realmente muy quieto al no contar con un vuelo directo.

-¿Qué sucedió con la probable operación de Air Europa?
-Creo que obedeció particularmente a que no logramos ponernos de acuerdo con el valor que tenía que destinar la ciudad para que ellos pusieran el vuelo. Se habló de cifras importantes, y nos encontramos con algunas restricciones. Por otro lado, ellos están muy concentrados en la operación de Bogotá, donde les ha ido muy bien. Sin embargo, no perdemos la esperanza de que en algún momento retomemos nuevamente el tema. Y es que cuando una aerolínea es pionera en un destino y le va bien, las otras están esperando para poner un vuelo. En ese sentido, lo que tenemos que hacer ahora es darle todo el apoyo a KLM para que tenga las mejores condiciones de ocupación, y promover a Cartagena en Holanda y en los países vecinos.

-¿Cuánto crecerá la oferta hotelera este año?
-Aquí los hoteles no dejan de desembarcar. Sin embargo, en lo que respecta a este año me atrevería a decir que los que abrirán sus puertas serán el Conrad, de la cadena Hilton, con 250 habitaciones en Manzanillo del Mar; y el Meliá Karmairí, en esa misma zona, con 154 habitaciones. Pero también hay varios proyectos en desarrollo que abrirán en los próximos años, como el AC Marriott, el Four Seasons de Getsemaní, el Viceroy -que retomó su obra-, un Best Western Plus en la zona de Crespo, el BD Cartagena en la zona norte, y un proyecto de más de 200 habitaciones en Bocagrande, que iba a ser un Sheraton y hoy tiene parada su construcción. Y este año ingresaron el Hyatt y el Estelar, que son hoteles de 261 y 338 habitaciones, respectivamente, además del Tscherassi, de 42 habitaciones. Vamos a ver, entonces, cómo culminan su desarrollo estos proyectos; dentro de tres años podemos estar hablando de 1.000 habitaciones nuevas en la ciudad.

-¿Cuál considera que es la principal problemática del destino?
-Diría que la escasez de recursos del distrito para respaldar las actividades de promoción y la llegada de nuevas aerolíneas. Cartagena lleva muchos años con esa problemática; la última vez que tuvimos recursos interesantes fue durante la administración de Judith Sarmiento. Las demás problemáticas tienen que ver con vendedores ambulantes, calles y andenes inadecuados; en general, trabajos costosos y de índole social que no son tan fáciles de resolver en el corto plazo. Cartagena refleja mucho de las problemáticas del país. Otro ejemplo es el bilingüismo, un tema en el que, a pesar de algunos avances, seguimos muy estancados; la ciudad carece de personal bilingüe. Por otra parte, venimos trabajando en algunos temas de la mano de la Alcaldía. Para Semana Santa, por ejemplo, hicimos un primer ejercicio público-privado con muy buenos resultados. Con los secretarios del distrito y los gremios del turismo trazamos un plan de acción para mejorar las condiciones de plazas, centro histórico y playas. El trabajo fue muy interesante, pero el reto es mantenerlo, porque no puede ser que sólo para las temporadas altas se ponga la casa en orden.

-¿No alcanza con los recursos del Fontur?
-Con el Fontur se han montado algunos proyectos, e inclusive el departamento como tal los ha presentado. El Gobierno Nacional en ocasiones también invierte algunos recursos en la ciudad, como es el caso del amueblamiento de la playa piloto. Pero el turismo gira en torno a un destino, y el destino en este caso es la ciudad. Entonces, imagínese todas las necesidades que tiene una ciudad para adecuar su infraestructura, tanto para turistas como para locales. En la medida en que la urbe tenga proyectos de gran envergadura para mejorar su infraestructura, el turismo se beneficiará. Hoy hay proyectos interesantes que están sobre el escritorio del alcalde y esperamos que puedan ir sacándose adelante en la medida de las posibilidades.

-Hace poco más de un mes hubo un tema particular, que fue el escándalo que se desató a raíz del cobro excesivo en un restaurante a unos turistas franceses. ¿Cómo se hace para evitar situaciones de este tipo?
-Es un tema bastante sencillo. Basta tener la voluntad política para hacer lo que hacen otros destinos del Caribe, y es tener publicados los precios de venta. Así de sencillo. Si tenemos reglamentados los precios de venta se ayuda al turista y se ayuda a la ciudad para que no sean más las noticias malas que las buenas.

-¿Es la informalidad un problema para la hotelería en Cartagena?
-Ese es un tema "traqueado" desde hace muchos años; siempre ha estado en la agenda de los presidentes de Cotelco. Creo que es un problema del país, porque Colombia no fomenta la formalidad. Por el contrario, son las empresas formales las que más auditorías tienen y a las que se les exigen requisitos. En las últimas semanas el Ministerio emprendió acciones para cerrar los establecimientos que no tienen el RNT, pero si esos controles no son permanentes, nada sucede. Lo que tendríamos que hacer es lo que se ha hecho en muchos países del mundo: formalizar los apartamentos turísticos; establecer una reglamentación acorde, para que tributen y también tengan todos los controles, para que progresivamente vayamos formalizando a todo el sector. Pero se necesita voluntad política.