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AMALUR
Un rincón vasco en Argentina

Con más de 140 años de tradición, el Centro Vasco cambió la firma de su restaurante y abrió las puertas de Amalur. La nueva propuesta apunta a recuperar las tradiciones gastronómicas de la comunidad en un espacio para toda la familia.

El Centro Vasco más antiguo fuera del País Vasco se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires. El Laurak Bat porteño tiene 140 años de historia y por sus instalaciones pasó gran parte de la comunidad vasca en Argentina. Con la intención de modernizarlo, su comisión directiva decidió cambiar la firma del restaurante y, en junio de 2018, nació Amalur, que ofrece un acercamiento a las tradiciones para las nuevas generaciones.

Amalur significa “Madre tierra” en Euskera, y fue elegido como nombre para el restaurante porque busca rescatar recetas tradicionales vascas. Shanti Aboitiz, descendiente de vascos y filipinos, y también propietario del bodegón Lekeiti –que también está dirigido a la comunidad–, fue el elegido para renovar la propuesta gastronómica del club y combinarla con productos típicos e ideas innovadoras.

El nuevo restaurante fusiona tradición y modernidad de manera armoniosa y atractiva. La historia se hace sentir a través de un imponente retoño de roble de Guernica que crece dentro de una gran vitrina de cristal ubicada en el medio del salón. Además del vistoso mural de arte rupestre del artista Benjamín Parravicini que recorre casi todas las paredes del espacio, parcialmente restaurado y considerado Patrimonio de la Ciudad.

Al ingresar, resalta una nueva barra en forma de isla donde se exhibe una gran variedad de pinxtos vascos listos para el picoteo –previo a la cena–, junto a cañas de cerveza, sidra artesanal tirada, cócteles de autor o alguna de las 70 etiquetas de vinos de bodegas clásicas, boutique y españolas. Además, a un costado de la barra se ubica un dispenser de vinos por copa con botellas exclusivas que van rotando cada semana.

Al fondo del local se ubica un amplio salón tradicional, con servicio de mediodía y noche, que fue pintado enteramente de rojo en la remodelación. “Buscamos un cambio de imagen y adaptarnos a los nuevos tiempos. La idea es ofrecer dos espacios; dos experiencias diferentes en las que puedan convivir en total calma la tradición vasca y las nuevas propuestas basadas en la rica historia de este lugar”, aseguró Lucía Horovitz, jefa de Operaciones del restaurante, quien agregó que los miércoles cuentan con un trío de jazz como espectáculo.

Con una mirada moderna sobre la cocina vasca, el equipo comandado por el chef Mariano Visus elabora recetas clásicas con una apuesta innovadora y adaptada a productos locales. No faltan ingredientes típicos como la txistorra, el queso de oveja, la carne de buey, pescados y mariscos. La carta incluye raciones y principales, con algunos guiños a la cocina argentina.

Entre las entradas principales, el chef destaca la tortilla de papas, los hongos salteados con manteca y ajo, y una de las especialidades de la casa: la cazuela de txipirones con tomates y cebollas confitadas. Para los platos fuertes, resalta la merluza en salsa verde con mariscos y espárragos, los ravioles de buey en su jugo con queso brie y, por supuesto, la paella.

En la sección dulce, la torrija (pan brioche con leche y azúcar, a la sartén) que se sirve tibia con crema montada, y la tarta vasca con masa de almendras, crema pastelera al ron y coulis de naranja.

“Amalur es el punto neurálgico del Centro Vasco en el que, entre otras actividades, se practica el deporte de pelota vasca y hay actividades culturales de teatro, microcine, danza vasca y coro”, explicó Horovitz.

• Nombre del establecimiento: Amalur.

• Domicilio: avenida Belgrano 1144.

• Fecha de apertura: junio de 2018.

• Nombre de los propietarios/socios: Shanti Aboitiz.

• Monto de inversión: información no disponible.

• Público objetivo: “Apostamos a la renovación. Creemos que el restaurante es ideal para mayores de 30 años, para quienes están en la zona y para la comunidad vasca en Argentina”.

 • Rango de precios: “Como abrimos hace muy poco, mantenemos precios promocionales. Ofrecemos, por ejemplo, un picoteo de pintxos a $ 250, y el gasto promedio en el cubierto ronda entre los $ 500 y $ 600. Además, de lunes a viernes al mediodía, contamos con un menú ejecutivo de tres pasos que varía cada semana con una entrada, un principal a elección con opción de pescado, carne o pastas, y un postre por $ 250”.

• Cantidad de empleados: 25.

• Superficie: 300 m2.

• Cantidad de cubiertos: 100 comensales.

• Propuesta gastronómica: “Ofrecemos un acercamiento a la tradición vasca, adaptada a los productos y costumbres locales”.

• Insumos: “Mantenemos una política de elaboración de comida tradicional vasca con productos nacionales, maridada con vinos españoles”.

• Chef: Mariano Visus.

• Proveedores:

-Mesas y sillas: “Utilizamos las que tuvo el lugar históricamente, para darle un sentido a la rica tradición del lugar”.

-Iluminación: Dicroica Led.

-Cristalería: Vitalia y Bols.

-Software de gestión: Maxirest.

-Vinos: Catena, Mendel, La luz, Huarpe-riglos, Cruzat.

-Carnes: frigorífico Marilú Damiano.

-Fiambres: jamón crudo Zigurat.

-Lácteos: quesos La Meson y Arrivata, queso brie La Suerte, quesos de cabra Santa Olalla y quesos de búfala La Delfina.

• Elemento diferenciador: “Entendemos que es la propuesta que le ofrecemos a los comensales, con una atención personalizada y una gastronomía única que se mezcla con la historia”.

• Estacionamiento: “No tiene, pero a nuestros comensales les ofrecemos una hora gratis en el estacionamiento que se encuentra frente al restaurante”.

• Valet parking: “No ofrecemos ese servicio”.

• Herramientas de Marketing: “Nos manejamos con Instagram y Facebook”.

• Sitio web: “Está en construcción”.

• Inconvenientes detectados: “Nuestra prioridad fue mejorar la acústica y acondicionar la barra para que no se viera la cocina desde afuera”.

• Balance y proyección: “Apuntamos a un cambio generacional para volver a ser el centro neurálgico de la comunidad vasca y afines. Recuperamos y modernizamos la propuesta para que sea accesible a todos, y creemos que con el paso de los meses se puede volver un clásico de la zona”.