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Empresas y Productos
BLANCO
Texturas y calidad para vestir la habitación

El estilo clásico y funcional gana terreno en la lencería hotelera, siendo la durabilidad de los insumos uno de los requerimientos primordiales. Los textiles sostenibles e inteligentes marcan la evolución del segmento.

Calidad de los textiles, buenas terminaciones y durabilidad de los productos a partir de hilaturas firmes y resistentes son premisas esenciales al momento de equipar el área de lencería de un hotel.

En el arte de vestir las habitaciones, el principal aspecto a considerar es la selección de ropa de cama, toallas e indumentaria para baños que garanticen el confort de los huéspedes, ostentando cualidades como suavidad y pulcritud. Por otra parte, los productos deben ser funcionales a las necesidades de cada desarrollo hotelero, respondiendo a su categoría e imagen corporativa.

Dado que se trata de insumos de alto grado de rotación, será imprescindible procurar un buen cuidado en el lavado. Dentro de la industria se estima que las sábanas tratadas dentro de los propios establecimientos ofrecen una vida útil superior, en contraposición a los procesos de lavado externos, en los que no es posible controlar variables como el tipo de blanqueadores empleados o la temperatura del agua, factores que contribuyen al desgaste acelerado de las prendas.

Otra recomendación es seleccionar proveedores que mantengan en el tiempo la misma línea de productos de cama y toallería. De este modo, la reposición podrá realizarse paulatinamente, al mismo tiempo que habrá homogeneidad en las colecciones, lo que contribuye a la estética del alojamiento y facilita la labor de armado del personal de Housekeeping.

Con respecto a las tonalidades, la industria tiende al estilo clásico y, desde hace décadas, predomina el blanco como mejor opción. Su principal ventaja es tanto la calidad percibida –sensación de higiene– como técnica, ya que puede lavarse a altas temperaturas utilizando desinfectantes sin que se altere el color. También este tono es aplicable a toallas y batas, lo que agiliza el trabajo de las mucamas al poder recoger las prendas juntas, sin necesidad de separarlas por tonos.

En relación a las telas, la materia prima por excelencia es el algodón, por su mayor facilidad de lavado, comodidad y calidez. En el mercado existen sábanas que van desde los 144 hilos en adelante –la calidad se mide por la cantidad de hilos por centímetro cuadrado–, mientras que el algodón egipcio es considerado el mejor dentro de su tipo, con una longitud de sus fibras de casi el doble, resultando más suave y brillante.

Además de las fibras de origen vegetal, como el algodón y el lino, hay telas sintéticas, realizadas con poliéster y nylon. Para la toallería, el gramaje y el porcentaje de algodón que poseen resulta de vital importancia.

A la hora de elegir las prendas para cubrir el juego de sábanas, en la actualidad sobresalen las fundas de edredón, fundas nórdicas o covers de algodón Ratier, aptas para lavarropas industriales y que sustituyen con elegancia a los tejidos que requieren limpieza en seco. 

 

SOSTENIBLES E INTELIGENTES.

Si se habla de tendencias para lencería hotelera, se observa cada vez más que los grandes fabricantes internacionales se vuelcan a la utilización de materiales naturales y respetuosos con el medio ambiente, como el algodón orgánico, el bambú o el tencel, una fibra 100% vegetal creada a partir de madera de bosques sostenibles, como también textiles muy innovadores, como por ejemplo aquellos creados a partir de fibras provenientes de plásticos.

Además, los departamentos de investigación de las compañías del rubro continúan desarrollando soluciones vanguardistas como los textiles inteligentes basados en la tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia). La empresa española Resuinsa incorporó a su ropa de blanco un chip, colocado dentro de una etiqueta, resistente a los lavados industriales, los productos químicos y el planchado, que permite almacenar información para conocer la trazabilidad de los artículos. Esta tecnología recoge datos –que luego son enviados a un software– como cantidad de lavados, stock disponible, localización de las prendas, control sobre las pérdidas o hurtos, y programación adecuada de las lavadoras en función del número y peso de sábanas y toallas.

Otras tendencias del sector a nivel global son las sábanas de algodón de hasta 1.000 hilos, que proporcionan máxima suavidad y frescura; y el empleo de ropa de cama con tonalidades pasteles como beige, ivory y gris, que permiten enriquecer la decoración y aportan sensación de naturalidad y serenidad a los ambientes.

 
CAMPOMAR

Con una trayectoria de más de 130 años, Campomar es un referente en el rubro de equipamiento textil para hotelería. Desde su planta de producción propia, la compañía brinda servicios a todo el país y también a establecimientos del exterior, con soluciones innovadoras para el sector.

En el showroom de Campomar los clientes pueden encontrar una diversidad de géneros y productos realizados a medida, entre los que pueden mencionarse las líneas de sábanas, toallas, batas, almohadas, colchones, covers, cubre colchones, cubre sommiers, edredones, fundas de edredones, mantas, frazadas y pies de camas.

A partir de hilados peinados, la firma confecciona sábanas de gran suavidad y procesos antipeeling; en tanto, las sábanas de alta gama son elaboradas en tela satén de 400 hilos y 100% algodón. Fibras de poliéster importadas y con tratamiento “flame retardant” para almohadas y edredones figuran como otras propuestas de la empresa.

En lo que respecta a almohadas y edredones, Campomar aplica el exclusivo proceso llamado “Duvonet”, que otorga sensación símil pluma, pero que evita las complicaciones que generan las plumas en algunos huéspedes.

Entre sus últimos lanzamientos se destacan las colecciones de toallas 100% algodón, hilado peinado y proceso soft-dry que, en sus diferentes gramajes, ofrecen amplio poder de secado, resultando suaves, placenteras y esponjosas al tacto.

“Estamos evolucionando constantemente, abocados a la búsqueda de lograr productos de mayor suavidad y bienestar para el usuario, lo que se traduce, por ejemplo, en almohadas que ofrecen mayor confort para el descanso, siendo al mismo tiempo lavables y con una amplia gama de medidas que van desde los 70 cm. hasta un metro o más, según los requerimientos de los establecimientos hoteleros”, expresó Oscar Finkelstein, presidente de Campomar. 

La compañía brinda asesoramiento sobre el equipamiento más conveniente para cada desarrollo hotelero y adecua sus productos a las medidas y terminaciones requeridas por cada proyecto arquitectónico.

Informes: hoteleria@campomar.com.ar

AIMAN

Luego de tres décadas y sucesivas generaciones dedicadas al rubro textil para el hogar, Aiman incursionó en el mercado hotelero hace 17 años ofreciendo en la actualidad una vasta gama de lencería para establecimientos de todas las categorías.

A lo largo de estos años, la empresa con sede en Ciudadela se posicionó como uno de los únicos proveedores de blanco de producción nacional –su propuesta comprende la fabricación prácticamente íntegra de los artículos que comercializan, incluyendo telas propias y servicios de personalización con bordados–, tecnológica de última generación y personal altamente capacitado.

El portfolio de productos abarca sábanas y fundas de percal de 144 y 180 hilos; satén de 320 hilos y 100% algodón, que es un diferencial de la compañía; y satén de 250 hilos 100% algodón ratier.

En lo que respecta a ropa de cama también dispone de edredones, fundas nórdicas, cubresommiers, protectores de colchón, covers matelaseados, mantas rústicas, pies de cama, frazadas y almohadas de diversas fibras y látex. 

Si se piensa en el equipamiento para cuartos de baño, además de toallas de algodón de las líneas Soft (430 gr/m2) y Premium (550gr/m2), la oferta de Aiman incluye batas, cofias, cortinas para bañera, pie de baño y pantuflas. Asimismo, confeccionan cortinados en diversos textiles y para el segmento gastronómico, manteles, servilletas y repasadores.

“Siempre nos interesó contar con productos de excelente target que den buen resultado a los empresarios de la industria de la hospitalidad”, afirmó Rubén Roussilian, presidente de Aiman.

El ejecutivo hizo hincapié en que la producción local les confiere la ventaja competitiva de la continuidad de las colecciones, conservando la calidad, el estilo y diseño de sus creaciones. Por otra parte, destacó que la licencia de la marca Pierre Cardin, comprada a Francia el año pasado para el rubro blanco, se encuentra presente en todo el país, con disponibilidad no sólo para el rubro hogar sino también para el hotelero.

KHODRIYA ALBERTO TEXTIL

Con una cartera de casi 1.000 clientes activos, Khodriya Alberto Textil ha sido un referente del segmento Horeca durante 40 años.

“A lo largo de nuestra historia como empresa, hemos dictado las modas en blanquería para el sector. Somos proveedores de las mejores cadenas hoteleras del país y operamos en Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile. Importamos tejidos industriales y telas de la misma fábrica que provee a la reconocida marca europea Frette, y le sumamos manufactura argentina para el mundo”, expresó Alberto Khodriya, presidente de la firma.

La compañía dispone de una extensa colección de ropa de cama (sábanas, fundas, covers, acolchados y cubresommiers); toallería para habitaciones, piscinas y spas; y mantelería. Confeccionadas con materias primas de primera selección, todos sus tejidos cuentan con certificación del INTI.

Entre las últimas novedades incorporadas por la empresa se encuentran las sábanas en diseño Dobby, de satén algodón egipcio de 300, 400 y 500 hilos, que evitan el uso de fundones, producto que requiere mayores costos de insumos en tela y lavandería.

Con respecto a la mantelería, la empresa dispone de los tejidos antimanchas Visa by Milliken, caracterizados por sus propiedades tecnológicas. En relación a este segmento, Khodriya sostuvo que los espacios gastronómicos acostumbran a comprar la mantelería de acuerdo al estilo de vajilla escogido. En cuanto a los tonos, puede optarse por el color blanco como base y realzar la mesa con cubremanteles o caminos de color.

En el rubro de toallería, la empresa –que provee en todo el país– ofrece toallones de dos cabos retorcidos, que resultan más esponjosos y absorben mejor la humedad corporal. En este sentido, el empresario recomendó distinguir los toallones utilizados en las habitaciones de los de las piscinas con colores distintos, ya que estos últimos suelen mancharse con los aceites contenidos en los bronceadores.

Informes: 4546-1219