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Empresas y Productos
FRASCONÁ
Tecnología y profesionalización gastronómica

La empresa continúa ampliando su oferta de equipamiento de reconocidas marcas internacionales, con el fin de brindar procesos de producción más eficientes y flexibles.

Con una participación en el mercado de más de 60 años, Frasconá combina tradición e innovación tecnológica, contando con la representación de empresas líderes en los distintos segmentos del equipamiento gastronómico.

“Todos los años sumamos nuevos productos”, afirmó Leonado Frasconá, consultor de Procesos Productivos de la compañía. Entre sus últimas incorporaciones se encuentran las marmitas y hornos combinados de la marca italiana Piron. “Las marmitas poseen capacidad de 30 a 300 litros, con autoclave para cocción a presión o normal, y están pensadas para negocios con gran productividad. En cuanto a la línea de hornos, abarca desde los electromecánicos manuales a los totalmente automáticos. Constituyen una opción con un nivel de precios muy competitivo con respecto a los productos nacionales y con una calidad superior”, explicó el entrevistado.

Otras propuestas recientes del portfolio de la empresa son la máquina Pacojet Junior para la elaboración de helados dulces o salados, las líneas de calor para uso intensivo de las firmas Garland (Canadá) y Frymaster (Estados Unidos) y los hornos aceleradores de despacho rápido de Merrychef, que permiten realizar la finalización de una comida en cualquier tipo de establecimiento gastronómico, con un manejo muy sencillo.

Por otra parte, en su rol de consultores en optimización de procesos productivos, la compañía ha desarrollado su propio método, llamado Sistema Frasconá, que consta de tres pasos: producción y cocción anticipada; enfriamiento rápido y mantenimiento refrigerado; y distribución y finalización en el punto de venta.

“Un alimento que normalmente tiene una duración de dos días puede definirse para consumirlo dentro de 30, obteniendo así una flexibilidad de trabajo muy grande. La posibilidad de reducir el estrés del restaurante en el momento del despacho, las mermas y desperdicios, y hacer un producto no perecedero en el tiempo, hace que cambie totalmente el sistema de elaboración, se pueda mantener la estandarización, cumplimentar las normas y mejorar la calidad. Los profesionales de la gastronomía empiezan a pensar y ver que se puede hacer lo mismo, mejor y de otra forma sin cambiar la receta, gracias a que la tecnología está muy desarrollada en la cocina”, concluyó Frasconá.