La Web de Negocios de la Hotelería y la Gastronomía
Texto
Tendencias
CIERRES
Ribera Sur, Los Compañeros, Roma y un clásico Burger King dijeron adiós

Desde que comenzó el año, la escena se repite: tradicionales locales en la Ciudad de Buenos Aires vacíos y tapiados.

El 31 de diciembre fue el último día en que funcionó Burger King, tras 24 años en la esquina icónica de Florida y Corrientes. El edificio, un palacio de fines del siglo XIX, tiene un destino incierto. Entre los comerciantes, la versión es unánime: se fueron por el costo del alquiler, un valor alto hasta para un local que tenía clientes a toda hora: US$ 45 mil mensuales.

Por su parte, voceros de la empresa niegan que el costo del alquiler haya sido determinante para el cierre, sino que hablan de una reestructuración: “Tras revisiones constantes del tipo, formato y tamaño de los puntos de venta, decidimos reemplazar ese local y apostar a nuevas plazas para lograr una mayor distribución y presencia de marca en distintas ciudades”.

Por otro lado, se bajaron las persianas del histórico bodegón Ribera Sur, en la esquina de Suárez y Del Valle Iberlucea, en La Boca. Un comunicado en su página de Facebook explicaba las razones: “Todos los que vivimos en la Argentina sabemos lo que viene pasando. Suba del agua, de la luz, del gas, de todos los precios de insumos... No se puede sostener”.

Otro que siguió sus tristes pasos fue el histórico bar Los Compañeros. A través de un comunicado en las redes sociales, los dueños del local ubicado en avenida Belgrano 102 dieron a conocer la noticia: “Estimados clientes: les comunicamos que este bar cerró sus puertas gracias Mauricio Macri”, decía el cartel que difundieron. “Hicimos todo, pero no se pudo”, aseguró la propietaria del establecimiento, mientras explicaba que los aumentos en las tarifas de los servicios los obligaron a pedir dinero. Según sostuvo, las boletas que llegaron al local por $ 140 mil fueron el comienzo de este final. Por el cierre, 12 personas quedaron en la calle.

Del mismo modo, también cerró la tradicional pizzería Roma de Lavalle, y los trabajadores tomaron el edificio. Durante seis décadas fue un emblema de la peatonal, aunque sin previo aviso, la cerraron y tapiaron. Los 40 empleados decidieron ocuparla como medida de fuerza.