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Un verano de consumo “gasolero”

Tal como habían pronosticado los empresarios, la temporada estival se jacta por un interesante número de argentinos vacacionando por el país; pero advierten que el consumo se retrajo un 15% respecto a 2018.

La devaluación de la moneda nacional, la economía ciclotímica y la inflación están confabulando para que la cantidad de argentinos que estén dispuestos a cruzar las fronteras durante la temporada estival sea inferior a la registrada en años anteriores, alimentando así las predicciones de los empresarios del sector.

Sin ir más lejos, los argentinos que cruzaron en Río de la Plata para despedir 2018 y empezar 2019 en Uruguay fue un 31% menor respecto a la temporada anterior; mientras que en en el sector inmobiliario el alquiler de departamentos y casas cayó entre un 20% y 30%.

"La temporada se adelantó con los dos fines de semana largos, que superaron en más del 20% a 2017 en todo el país. Enero está con cifras muy buenas, no solo en la Costa, sino en toda Argentina", manifestó Gustavo Santos, secretario de Turismo de la Nación.

No obstante, y pese a que las playas y los ríos están colmados de turistas, los locales gastronómicos y comerciales de los centros parecen desiertos. Esa postal resume las primeras percepciones del verano 2019 en todo el país, donde el flujo de pasajeros y la ocupación hotelera son iguales o incluso superiores respecto a 2018, pero en el consumo se registra una baja de al menos el 15%.

Esta tendencia se afianzó en las primeras semanas del año, cuando los dos polos turísticos del verano para el turismo nacional fueron la oferta de sol y playa en la Costa Atlántica y las sierras de Córdoba.

Asimismo, las ciudades patagónicas de El Calafate, Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Ushuaia están entre las preferencias de los turistas argentinos.

 

NO TAN FELICES.

Si bien la conjunción de las mencionadas factores favorece al turismo nacional; desde el trade advirtieron que el consumo se tomó vacaciones porque la mayoría de los turistas están pensando en la forma de reducir gastos.

De hecho, el presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Aldo Elías, reveló que “todos los destinos tienen ocupación hotelera superior al 70%, con picos del 95%”; y reconoció que se trata de un “turismo gasolero”, pero aclaró que “prefiero toda la vida que la gente sea gasolera a que no salga. Eso obliga a los prestadores de servicios a competir con los precios”.

En esta tesitura, desde la CAME recalcaron que más allá de que las estadísticas preliminares sean alentadoras en cuanto a cantidad de personas, en materia de consumo la realidad parece ser diametralmente opuesta. “Lo que notamos es que el número de movilizados será igual o superior al de 2018. A pesar de eso, en el consumo se notará una gran disminución y no tenemos cifradas grandes esperanzas con respecto a este tema”, alertó Gregorio Werchow, secretario de Turismo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), quien ejemplificó: “Vamos a ver mucha movilización en vehículos. Hoy se suben cuatro o cinco personas en un auto y alquilan un departamento, porque eso reduce costos.

Por su parte, Fabricio Giambattista, vicepresidente del sector Turismo de CAME, explicó que “si bien hay mucha gente movilizada en distintos puntos turísticos del país, el consumo es inferior al del año pasado porque no hay financiación en cuotas”.

A su vez, el dirigente aseguró que otro gran problema son los márgenes de las tarjetas de crédito: “Los turistas están bastante comprometidos y eso también impacta de forma negativa. Estamos haciendo transferencias de los montos del consumo al sector financiero, porque los clientes pagan el mínimo y refinancian el resto”.

 

PANTALLAZO INICIAL.

De acuerdo a un relevamiento de la Fehgra, Mar del Plata sigue siendo la preferida por los turistas, con una ocupación hotelera que llegó al 70% en la primera quincena de 2019; seguida de Pinamar y Villa Gesell con más del 80% y 67% de las camas colmadas, respectivamente, mientras que proyectaron una ocupación del 75% y 85%, respectivamente, para la segunda mitad del mes.

Por su parte, en Córdoba sobresalió Villa Carlos Paz, destino que registró un 50% de reservas para la primera quincena; al tiempo que las localidades del valle de Calamuchita tuvieron reservas del 70% durante la segunda y tercera semana de enero.

En la Patagonia, San Martín de los Andes proyectó una ocupación del 74% durante la primera quincena, y esperaba un pico del 85% durante la tercera semana, para concluir el mes con un 60% de ocupación; mientras que Villa La Angostura contempló registros de reservas del 60% para casi todo el mes.

Bariloche, en tanto, alcanzó un 75% promedio de reservas para enero; y Tierra del Fuego, Ushuaia, consignó datos de reservas de alrededor del 73% para las tres primeras semanas de enero, y del 65% para la última.

 
ALERTA: HANTAVIRUS

Como consecuencia del brote de hantavirus bajaron las reservas en la cordillera de Chubut, aunque desde el seno turístico público y privado advierten que la región está en condiciones de recibir visitas y exigen que se brinde correcta información al turista para evitar confusiones y temores infundados.

“En Lago Puelo y otros lugares han caído las reservas”, reconocieron, para enfatizar que la preocupación entre los turistas que proyectaban pasar en la zona sus vacaciones de verano está latente y están diseñando un esquema de promoción turística compatible con la difusión del estado de situación real y medidas preventivas.

Al respecto, Lilia Kinsella, representante de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la Comarca Los Alerces, advirtió sobre “las consecuencias económicas devastadoras que tendrán para el sector turístico la difusión de los casos de hantavirus”; al tiempo que exhortó a que “se aporte información real porque una cosa es prevenir y otra causar terror”.

El ministro de Turismo de Chubut, Herman Müller, se reunió con representantes del sector turístico de Esquel y Trevelin para analizar el desarrollo de la temporada frente a la contingencia del hantavirus y las acciones preventivas para que los visitantes puedan disfrutar de la Cordillera. “Sabemos que la situación está teniendo impacto en el sector y el gobernador Mariano Arcioni nos dio expresas instrucciones para acompañar a los prestadores y destinos. Las reservas de enero siguen a un ritmo normal pero la previsión para febrero no es la mejor”, señaló.

Por caso, en las cabañas, los campings y las hosterías de Epuyén el promedio de ocupación histórico ronda el 75%, mientras que este año el porcentaje es sumamente inferior.

ENTRE RÍOS: PUNTO Y APARTE

Funcionarios y empresarios de Entre Ríos coincidieron en que la primera quincena de la temporada no fue positiva, aunque confían que el escenario cambie en febrero. Al respecto, el titular del Consejo Mixto Gualeguaychú Turismo, Gastón Irazusta, ponderó la agenda de actividades pero sostuvo que la inestabilidad climática “enrareció” el panorama; mientras que el presidente de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos de Entre Ríos, Marcelo Giachello, manifestó que “en el ambiente hay una sensación de preocupación; en la Costanera no se ha trabajado muy bien. El flujo de turismo de clase media que nos visitaba ya no es el mismo, sumado a la crecida del río, la cual produce que muchos turistas cancelen sus reservas”.

Además, el empresario anticipó que, de no haber un repunte en la actividad, el sector evaluará pedir subsidios municipales.