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Panorama
En Bilbao ya opera el primer hotel cápsula de España

Recientemente, en Bilbao, fue inaugurado el primer hotel cápsula de España. Se trata de Optimi Rooms, un proyecto de los empresarios Iker Caballero e Iñaki Zabala que está emplazado en el número 58 de la calle Doctor Areilza, y que cuenta con 400 m2 de superficie en una sola planta. 

La iniciativa –que demandó una inversión cercana a los € 400 mil, y un año y medio de obras y gestiones– tuvo como resultado un novedoso concepto hotelero que se opera bajo la categoría de hostel, de tipo futurista, ya que no solo ofrece cápsulas como habitaciones sino que su estructura se asemeja a una nave espacial, obra del arquitecto Jon Arrabal.

De esta manera, los huéspedes acceden a la Recepción para el check in, continúan por el lobby (donde disponen de máquinas expendedoras de comida y microondas), pasan por la zona de baños y duchas, luego por la de guardado de equipaje y, finalmente, a los llamativos habitáculos. Son 50 en total: 36 individuales de 2,5 m2 y 14 dobles de 4 m2, los que suman 64 plazas. Todos están totalmente equipados; disponen de apertura mediante tarjeta electrónica, colchón viscoelástico, ventilación, despertador lumínico, una pantalla con acceso a videojuegos y plataformas audiovisuales, televisión multimedia con Netflix y Amazon Prime, conexión para auriculares, USB, Bluetooth, extintor, enchufes y caja fuerte. 

La tarifa por cada cápsula individual es de € 24,95 por noche, mientras que para la doble asciende a los € 34,95. Y también se ofrece la posibilidad de contratar el servicio para tomar una siesta.

Así, “el resultado final es un alojamiento de diseño con aspecto de 5 estrellas y precio de hostel”, tal como señalaron los empresarios, quienes también subrayaron que “hay que respetar a los que están al lado”. Por tal motivo, se establece una serie de normas para los huéspedes: no se puede fumar, comer ni beber en el interior de las cápsulas, ni acceder a ellas con calzado o excederse con los ruidos.

Por otra parte, explicaron que el primer desafío para el Optimi Rooms fue encontrar cabinas con dimensiones y características tales que no fueran consideradas como claustrofóbicas.

Cabe mencionar que, desde que se dio a conocer la noticia sobre la apertura de este singular alojamiento, los responsables del emprendimiento reconocieron haberse visto “desbordados”, no solo por el interés de los medios de comunicación sino también por la cantidad de reservas que recibieron y que, hasta que estuvo listo el sitio web, debieron gestionar manualmente.

Asimismo, la idea cautivó a inversores: la empresa china que fabricó los módulos para el Optimi Rooms está en negociaciones para extender el concepto a otras ciudades españolas, entre ellas San Sebastián y Barcelona.